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Casos de Éxito

Jefferson Ramírez


Los ojos del corazón

Esta es mi historia. Yo, un joven de 21 años que las 24 horas del día respira, vive, siente el fútbol. Como mucho niño promedio nací en familia futbolera, en la cual la mayoría del tiempo solo se habla de fútbol. Ligas internacionales, próximos partidos, el mercado de pases, jugadas polémicas entre otras cosas más eran el pan de cada día en mi hogar. Con todo esto diariamente mi pasión por el que yo considero: "el deporte más bonito del mundo" fue creciendo más y más. En mi infancia no había partido que me perdiera, si jugaba alguno de mis equipos favoritos yo estaba ahí, frente al televisor, el radio o incluso en el estadio disfrutando y analizando del deporte rey. Pero no solo como espectador sino también como protagonista. Si, también lo jugaba a toda hora. El ahogar el grito de gol del adversario, el volar por los aires capitalinos para atajar el balón, el liderar a mi equipo desde los tres palos era de las cosas que más me gustaba hacer. En el transcurso de uno de esos partidos sucedió algo que me cambiaría la forma de ver el mundo por completo. Un balonazo golpeó mi rostro posterior a un taponazo del rival, caí un poco aturdido pero a pesar del golpe y como un guerrero, seguí jugando con normalidad. Lo que no sabía era que ese balonazo iba a desencadenar una cantidad de sucesos que me llevarían directo al hospital. Un día después de ese golpe mi visión no era la misma, veía borroso todo a mi al rededor. Mi mamá, la letra pequeña de mis cuadernos, los jugadores en el X Box, los alimentos que comía, todo, absolutamente todolo veía nublado. El diagnostico era claro, DESPRENDIMIENTO DE RETINA. La cirugía era inminente, pero no solo una ni dos, no, fueron varias intervenciones quirúrgicas a las que fui sometido para restablecer el 100% de mi visión. Mi ultima cirugía fue el 4 de diciembre del 2013, hace casi dos años y medio. La intervención quirúrgica que creía que iba restablecer mi visión hizo todo lo contrario, me dejó ciego. Del ver con normalidad y tener una vida activa pasé a no ver ni un rayo de luz y al estár frustrado en mi habitación, ya que el ser ciego para míera nuevo y no podía desplazarme ni a la esquina de la cuadra sin un acompañante. Esto era demasiado frustrante pero así como cuando me

Jefferson Ramírez

Jefferson Ramírez

anotaban un gol, sabía que me tenía que levantar, sacudir el polvo y seguir luchando, ya que el partido no terminaba aún.Me rehabilité en CRAC (Centro de rehabilitación para adultos ciegos) para retomar nuevamente mi independencia, aprendí elmanejo de la tecnología con lectores de pantalla y gracias a eso pronto yaestaba comentando partidos vía Twitter. Sí, mi visión murió pero el amor por elfútbol seguía intacto. Gracias a ese amor, al no rendirme y al luchar por missueños hoy en día estoy en un programa radial llamado INCI Sports, en el cualhablamos de deportes. También sigo practicando lo que más me gusta hacer, jugarfútbol! Pero ahora como delantero en un equipo de fútbol 5 para ciegos, "ANDE CRAC". A vecesme preguntan: "El fútbol te dejó ciego y aún así lo practicas, ¿Estás locoo qué?" Pero en vez de guardarle rencor al deporte cada día lo amo más. Diría mi padre: "quien comparte mi pasión es quien entiende milocura". Ahora soy feliz jugando ycomentando el deporte rey. Con una perspectiva totalmente diferente analizocada jugada polémica, cada gol y cada suceso del encuentro. Al escuchar elpartido me voy haciendo un mapa mental del juego y así voy creando conceptospropios del MISMO. Lo que autodenominé: "los comentarios con los ojos del corazón".