Daniel Cortes Bautista

Daniel Cortes Bautista

Con mis verdaderos ojos

Mi nombre es Daniel Cortes Bautista, nací el 27 de Junio de 1992 en la ciudad de Bogotá cuando mi señora madre tenía apenas 5 meses con 20 días de gestación (Según ella soy un milagro de Dios y también de la ciencia). Soy locutor y productor de medios audiovisuales egresado del Colegio Superior de Telecomunicaciones, soltero, no tengo hijos debido a que dicha posibilidad no está contemplada en mi proyecto de vida, mi pasión es la medicina, desde que tengo uso de razón soñaba con ser médico y mi hobbie es todo lo relacionado con los carros, por ejemplo ver exposiciones, coleccionar modelos a escala, revistas, posters etcétera, me gusta comer, pasear, leer, chatear entre otras cosas Siempre me destaqué en mis estudios, terminé mi secundaria con honores, amante de la buena música, si bien escucho de todo un poco mis cantantes predilectos son Andrea Bocelli, Sarah Brightman, por solo nombrar algunos, soy serio, tengo un carácter bastante fuerte, soy extrovertido y un convencido de que el que quiere puede. ¡Ah! Un pequeño detalle, fui diagnosticado con retinopatía de la prematuridad, esta patología la tienen muchas personas que como yo han nacido prematuras y que suelen perder la visión parcial o completamente, por ende no se adquiere. Lo que sucedió para que adquiriera esta discapacidad fue el haber nacido prematuro, la inadecuada administración de exógeno en conjunto con la luz Ultra Violeta de la incubadora sin que me protegieran adecuadamente los ojos, hicieron que mis retinas se desprendieran.

El problema realmente fue evidente cuando yo tenía seis meses de edad, para entonces yo no seguía las cosas, cuando el oftalmólogo realizó varios exámenes el diagnóstico era claro “Retinopatía de la prematuridad” fui operado con la sorpresa que para mi ojo derecho ya era tarde, la retina estaba totalmente desprendida y no pudo fijarse, en el caso del ojo izquierdo si se fijó con láser y parte de la visión de este ojo se pudo conservar. La vida es bella, dura, pero bella al fin y al cabo, no es color de rosa, y quien quiere puede, el dolor es inevitable pero el sufrimiento si y pues hay cosas que provocan dolor emocional y la discapacidad indudablemente ha sido en la mayoría de ocasiones, la causa de mi tristeza. La discapacidad me afectó emocionalmente porque infortunadamente, me arrebató el sueño más importante que tenía en la vida; el ser el mejor de los médicos, el día más triste que he tenido fue cuando me dijeron que mi “Problemita” (Le digo a veces de manera jocosa) no tenía cura y que eso justamente era lo que no me iba permitir pisar un hospital como médico. Lo que me genera tristeza además de no poder ser el médico que siempre soñé es cuando las cosas se ponen más complicadas, por ejemplo cuando no puedo leer un aviso, mirar Tv o al computador sin incomodar, cuando llegan recuerdos y pensamientos vacíos, la auto discriminación y la frustración se hacen evidentes cuando las cosas se ponen difíciles. En fin, a pesar de ello la vida continua y hay que verle las bondades a todo, lo más importante es ser feliz con lo que se tiene así sea poco. Yo llegué al CRAC por primera vez en 2003 remitido desde el colegio en donde estudiaba tendría yo unos diez u once años a un proceso de entrenamiento muy básico, muy sencillo e incluso divertido, mi vida a esa edad dio el primer giro de 360° en torno a mi discapacidad ya que me prohibieron hacer ejercicios bruscos, correr, saltar y demás, pero… normal, no me afectó pues nunca he sido muy amante al deporte, me entrené y comencé a entender un poco lo que pasaba conmigo, pasaron los años y varias veces me dijeron que debía volver para tomar la rehabilitación que toma un adulto, porque la vida cambia, los hábitos y las responsabilidades también, hay que ayudar en la casa y demás, no lo hice por miedo, pues hubo muchos momentos en los que yo no me sentía como un hombre que tuviera una discapacidad, quizás fue un proceso de negación. En septiembre de 2013 fui simplemente a dejarle una hoja de vida a la Doctora Gloria Mendieta y fueron unas palabras de ella las que realmente me motivaron para rehabilitarme, se acabó el año y no pude hacer mucho, a principios del 2014 gestioné todo para ingresar al CRAC en Mayo las sesiones de psicologóa y de entrenamiento visual, en junio tomé el resto de áreas (TVD, Elementos de la comunicación, Movilidad diurna y nocturna y Asistencia ocupacional). Confieso que el primer día me sentí extraño “Como que yo no era como ninguno de los hombres y mujeres que allí habían”, tanto así que al terminar el receso salí de la cafetería e iba a coger en dirección hacia la calle, cuando la Doctora Carolina Ángel me vio (Al parecer se dio cuenta de todo) y me dijo que teníamos sesión y nos fuimos a la oficina de movilidad, esa fue la primera impresión; Impresión que el tiempo y el paso de los días y de las semanas se fue borrando al encontrarme con personas como Darley, Gladys, Pedro, Esther (compañeros de rehabilitación), la lista es larga, de todos aprendí un poco y me llevé algo especial al terminar mi proceso. La rehabilitación en el CRAC es excelente, no tengo ni tendré ninguna queja al respecto, por el contrario solo tengo cosas buenas que decir porque todo se ajustó perfectamente a mis necesidades, todas quedaron plenamente satisfechas. La segunda parte de mi vida, se partió en dos, en un antes y un después del CRAC, antes del CRAC estaba algo desorientado a pesar de haber terminado mi carrera técnica, me sentía algo inútil y la rutina de mi casa me estaba asfixiando, cuando entré al CRAC y me rehabilité muchas cosas comenzaron a cambiar, y después del CRAC, me siento más útil, más libre, me siento más yo, definitivamente soy otro. Mi proceso duró 4 meses inició en Mayo y terminó en septiembre y el área más importante y que quizás más me ha servido a mi sin duda ha sido la de Movilidad tanto diurna como nocturna porque aprendí a usar correctamente el bastón, aprendí las normas de seguridad y sobre todo lo que más deseaba… aprender a salir y a desplazarme de noche, eso sí, TVD, Elementos de la comunicación y Asistencia ocupacional me han sido de utilidad porque ya no corro peligro en la cocina, porque mi destreza en el computador mejoró bastante y eso me ha servido ya que me gusta mucho interactuar en redes sociales. Actualmente tengo un trabajo pequeño que consiste en manejar las redes sociales de una microempresa, si bien no gano mucho, algo es algo y por algo se empieza. Mi mayor logro en esta actividad no lo he alcanzado ya que recién comencé a trabajar, pero sin duda cada día me esforzaré para mejorar mi salario y para ser alguien realmente de provecho en el aspecto laboral. Decidí titular mi historia “CON MIS VERDADEROS OJOS”porque no es con los ojos del cuerpo que realmente veo, hay otros ojos ¿Los del corazón? ¿Los del alma? No lo sé, lo que si se es que mis verdaderos ojos se encuentran en mi interior, son los que no me fallan, son los que no duelen, son los que me muestran que no debo rendirme, los que me permiten ser quien soy, los que se convirtieron en mi mayor fortaleza, esos que me hacen ver lo mejor de los demás y lo mejor de mí. Integrantes del Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos CRAC. A ustedes gracias por estar ahí, Un afectuoso saludo- Inmensamente agradecido. DANIEL HUMBERTO CORTES BAUTISTA. Ex usuario del programa de Baja Visión.

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